jueves, 10 de enero de 2013

LUZ MARIA LICENCIATURA EN EDUCACIÓN PREESCOLAR.

GESTION AFECTIVA EN EL AULA.


¿Cuáles son los factores que afectan al apego?

 El apego: Implica:
CONDUCTAS DE APEGO:
a) buscar y mantener la proximidad.
b) resistirse a la separación y protestar si esta se consuma.
c) usar la figura de apego como base de seguridad desde la que se explora el mundo físico y social.
d) sentirse seguro buscando en la figura de apego el bienestar y apoyo emocional.


TEORIAS  DEL  APEGO.

La necesidad de bebé de estar próximo a su madre, de ser acunado en brazos, protegido y cuidado ha sido estudiada científicamente.
Fue el psicólogo John Bowlby que en su trabajo en instituciones con niños privados de la figura materna le condujo a formular la Teoría del apego.

El apego es el vínculo emocional que desarrolla el niño con sus padres (o cuidadores) y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad. La tesis fundamental de la Teoría del Apego es que el estado de seguridad, ansiedad o temor de un niño es determinado en gran medida por la accesibilidad y capacidad de respuesta de su principal figura de afecto (persona con que se establece el vínculo).
 
El apego proporciona la seguridad emocional del niño: ser aceptado y protegido incondicionalmente. Está planteamiento también puede observarse en distintas especies animales y que tiene las mismas consecuencias: la proximidad deseada de la madre como base para la protección y la continuidad de la especie.
El trabajo de Bowlby estuvo influenciado por Konrad Lorenz (1903-1989) quien en sus estudios con gansos y patos en los años 50, reveló que las aves podían desarrollar un fuerte vínculo con la madre (teoría instintiva) sin que el alimento estuviera por medio. Pero fue Harry Harlow (1905-1981)  con sus experimentos monos, y su descubrimiento de la necesidad universal de contacto quien le encaminó de manera decisiva en la construcción de la Teoría del Apego.
 
El bebé –según esta teoría- nace con un repertorio de conductas las cuales tienen como finalidad producir respuestas en los padres: la succión,  las sonrisas reflejas, el balbuceo, la necesidad de ser acuñado y el llanto, no son más que estrategias por decirlo de alguna manera del bebé para vincularse con sus papás. Con este repertorio los bebés buscan mantener la proximidad con la figura de apego, resistirse a la separación, protestar si se lleva a cabo (ansiedad de separación), y utilizar la figura de apego como base de seguridad desde la que explora el mundo.
 
Más tarde Mary Ainsworth (1913-1999) en su trabajo con niños en Uganda, encontró una información muy valiosa para el estudio de las diferencias en la calidad de la interacción madre-hijo y su influencia sobre la formación del apego. Ainsworth encontró tres patrones principales de apego: niños de apego seguro que lloraban poco y se mostraban contentos cuando exploraban en presencia de la madre; niños de apego inseguro, que lloraban frecuentemente, incluso cuando estaban en brazos de sus madres; y niños que parecían no mostrar apego ni conductas diferenciales hacia sus madres. Estos comportamientos dependían de la sensibilidad de la madre a las peticiones del niño.
La teoría del apego tiene una relevancia universal, la importancia del contacto continuo con el bebé, sus cuidados y la sensibilidad a sus demandas están presentes en todos los modelos de crianzas según el medio cultural.
“Un niño que sabe que su figura de apego es accesible y sensible a sus demandas les da un fuerte y penetrante sentimiento de seguridad, y la alimenta a valorar y continuar la relación” (John Bowlby).

Al tratar de evaluar las contribuciones del psicoanálisis y la teoría del apego, adopta una perspectiva, con la esperanza de que cada disciplina pueda iluminar a la otra. La teoría del apego, atribuye a la búsqueda de la seguridad la supremacía sobre el resto de los motivadores psicológicos y contempla el vínculo de apego como el punto de partida para la supervivencia, una precondición para todas las interacciones humanas significativas. El psicoanálisis más del deseo que de la seguridad. Para Freud, lo que nos vincula con el objeto no es tanto la necesidad de protección si no libido, la gratificación que se deriva de la satisfacción  de la necesidad oral. Esta polarización se reduce a las relaciones de objeto en lugar de adoptar la perspectiva psicoanalítica clásica. Bowlby (1988) insistía en que la teoría del apego no era más que una variante  científicamente sostenida de las relaciones de objeto, y la conocida afirmación de Fairbaim (1952) “el sexo es un señalizador para el objeto” es un concepto igualmente convergente.
 
Tanto la teoría del apego como el psicoanálisis pueden ser descritos como teorías binarias. El amor y el odio, eros y tanatos, el instinto de la vida y el instinto de la muerte, la escisión y la integración, son  polaridades con las que trabaja el psicoanálisis. Polaridades con las que trabaja el psicoanálisis. Polaridades equivalentes en la teoría del apego son la aproximación y la evitación, la seguridad y la inseguridad, el apego y la perdida.
 
Bowlby (1988) contrasta la búsqueda de proximidad con la huida cuando el individuo percibe o teme al peligro, que, en circunstancias normales, sería  una huida a la base segura. La patología severa se produce cuando un individuo se enfrenta a la peligro pero no dispone de la sensación de una base segura a la que ha de dirigirse, o incluso peor, si es la supuesta base segura es en sí misma la fuente de la amenaza. La  agresión no provocada por un dilema  no resuelto (Fisher- Mambiona, 2000).   Otros  aspectos de la agresión pueden ser parte de los impulsos exploratorios, territoriales o de  búsqueda normales, y también pueden construir los medios para mantener un vínculo seguro.
 
¿Qué se manifiesta en la forma de interacción del cuidador que afecta la calidad del apego del bebé?


“El vínculo emocional reciproco  perdurable en el tiempo entre el niño y un cuidador.” Papalia et.at  (2005)
Esto quiere decir que el apego es un vínculo  (relación afectiva, conexión emocional) que se establece entre el niño y quien se encarga de su crianza, que generalmente es la madre  y/o padre. Se caracteriza por ser una  relación perdurable en el tiempo, en que  tanto el niño como su cuidador  contribuyen a la calidad de la relación.
 ¿Cuál es la relación entre el apego y el desarrollo de la personalidad posterior en el niño? 
Existen básicamente  dos estilos de apego, un apego que favorece el desarrollo infantil  y de la personalidad, APEGO SEGURO.
Un vínculo cálido afectivo y estable  (apego seguro)  fomenta el desarrollo infantil positivo en sus distintas dimensiones (afectivas, cognitivas, y sociales)  así como también un desarrollo sano de la personalidad. 
Munist et. al., (1998) refiere que:
"Sentirse querido significa, para cualquier niño, sentirse aceptado y valorado. Puede intentar resolver o superar situaciones difíciles apoyándose en la seguridad afectiva de ser aceptado. El niño necesita de afecto incondicional. Aquel que perdura sin exigencias, que no depende de su comportamiento. Podrá equivocarse, cometer errores y desobedecer, pero sin perder por ello el afecto. Esto le muestra al niño que él vale por sí mismo, con sus posibilidades y limitaciones. Es una fuente de tranquilidad, de seguridad y de autoestima. Ese afecto incondicional es, posiblemente, el pilar fundamental del apego seguro”
Munist et. al., (1998)
 
¿Qué consecuencias en el desarrollo emocional tiene un bebé que carece de cuidados?
 Las evidencias entregadas por las investigaciones desde el campo de la Psicología y las Neurociencias, indican que los primeros años de vida son críticos en la formación de la inteligencia, la personalidad y las conductas sociales. Recientes investigaciones proponen que el cerebro, dada su responsividad, es decir, plasticidad a la experiencia ambiental, resulta afectado en su estructura y función por ella.
 
La estimulación sensorial del medio, afecta la estructura y la organización de las conexiones neuronales en el cerebro durante el período formativo. Entonces, la oportunidad de tener experiencias perceptivas y motoras complejas en los primeros años tendrá favorables efectos en variados aprendizajes. Estas investigaciones muestran que el 50% del crecimiento del cerebro ocurre en los primeros 5 años de vida. En esta etapa, existen períodos críticos para la maduración del cerebro humano, ya que en los primeros cinco años de vida, millones de células nacen, crecen y se conectan. La estructura y organización de estas conexiones resultan determinadas por las interacciones con el medio, en particular, por las relaciones con los demás. Cuando estos procesos de desarrollo, maduración y conexiones no ocurren adecuadamente, tienen un impacto negativo en los niños. (Myers, 1992 citado en [Unesco, 2004].
 
Esto se explica dado que, en la corteza cerebral, diferentes regiones incrementan su tamaño (al aumentar el número de dendritas en cada neurona) cuando son expuestas a condiciones estimulantes y, mientras más prolongadas éstas, mayor su crecimiento. Esta actividad cerebral sería dirigida de modo muy grueso por patrones neuronales genéticamente configurados; en tanto, los detalles de dichos patrones (es decir, la cantidad y tipo de conexiones sinápticas) estarían en gran parte condicionados por la interacción con el ambiente. Greenough et al. (1987) citado en Masten y Coastworth (1998). 
 
Para alcanzar los más altos niveles de desarrollo cerebral a través de la interacción con el ambiente es crucial la “oportunidad”, es decir, el momento de la vida, en que ésta ocurre: si bien el aprendizaje continúa a través de todo el ciclo de vida, hay tiempos específicos para que se realice en forma óptima. Puesto que las diferentes regiones del cerebro maduran en distintos momentos, cada una de ellas es más sensible a distintas experiencias en diferentes edades y, por esta razón, durante estos períodos críticos, el cerebro es particularmente eficiente ante particulares tipos de aprendizaje y susceptible de ser alterado en su “arquitectura”. En términos concretos, esto quiere decir que al individuo se le abren distintas “ventanas de oportunidades” (“windows of opportunity”) para el aprendizaje en momentos específicos de la vida, los que, de acuerdo a ciertos autores, no se extenderían más allá de los diez o doce años de edad. Hancock (1996).
 
De esta manera, las investigaciones dan cuenta de una creciente evidencia respecto de la importancia de una estimulación adecuada en los primeros años de vida, abarcando la integridad del desarrollo. En este sentido estudios recientes muestran resultados importantes en términos del efecto que a nivel de desarrollo neuronal, tiene la presencia de estimulación y cariño adecuado, incluso desde la etapa prenatal.
 

GLOSARIO.

 

¿Qué es el auto concepto?

   Podemos  definir el auto concepto como el conjunto de características (físicas, intelectuales, afectivas y sociales etc.) que conforman la imagen de un n individuo que tiene de sí mismo.


Este concepto de si mismo no permanece estático a lo largo de su vida, si no que va desarrollando y  construyendo gracias a la intervención de factores cognitivos y a la interacción social a lo largo del desarrollo. Es necesario entender el progreso en  el concepto de sí mismo dentro del marco del progreso de las capacidades y habilidades para relacionarse reconocer a los otros.
El auto concepto tiene como a una de sus premisas la conciencia de que uno mismo es un ser diferenciado de los otros  y del entorno, es decir la autoconciencia.

 

 

¿Qué es empatía?

 

Fiedrich Von Schiller definió muy bien el concepto de empatía con estas palabras “si quieres conocerte, observa la conducta de los demás; si quieres comprender a los demás, mira en tu propio corazón”. 

Empatía es una bifurcación de la propia personalidad para proyectarla hacia el otro; es, sencillamente, ponerse en el lugar del otro, escucharle, tratar de comprender sus razones para actuar de tal o cual manera, apartando de nuestra mente la máscara de nuestras propias razones, convicciones o intenciones. 
“La conciencia de uno mismo es la facultad sobre la que se erige la empatía, puesto que, cuanto más abiertos nos encontremos a nuestras propias emociones, mayor será nuestra destreza en la comprensión de los sentimientos de los demás”.  (Daniel Goleman).

 

¿Qué es una emoción?

Una   emoción  resulta ser la alteración intensa y pasajera de nuestro ánimo, que puede ser agradable, o en su defecto, muy penosa, y que además suele aparecer junto con una conmoción somática.
 
A las emociones también se las cataloga de fenómenos psicofísicos porque representan modos eficaces de adaptación a los diferentes cambios que proponen las demandas ambientales.

 

¿Qué es autonomía?

A instancias de disciplinas como la Filosofía y la Psicología, la autonomía refiere a aquella capacidad que ostentan los seres humanos de poder tomar decisiones sin la ayuda del otro, es decir, si bien muchas veces utilizamos la visión del otro para no equivocarnos a la hora de elegir o tomar una decisión en algunos temas cruciales, en realidad, buena parte de las acciones, decisiones y elecciones que hacemos en nuestra vida cotidiana las hacemos nosotros mismos y esto es gracias a esta capacidad que nos permite hacerlo.

 
Bibliografia:
 
 

 

 

 





1 comentario:

  1. Luz María: Has realizado una amplia investigación acerca del Apego, incluyendo la influencia de la estimulación mediante las interaccione cotidianas, para el desarrollo del bebé a nivel cerebral. Además de que mencionas las aportaciones de teóricos como Freud, Bowlby
    y Ainsworth, entre otros.

    Desde tu punto de vista como docente ¿cómo vinculas esta teoría con tu práctica?






    NOTA: la información completa d las citas incluidas en este blog será proporcionada por la autora del mismo.

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